sábado, julio 22, 2006

Pilares

1. El blog lo que EL TIEMPO no ve se sostiene sobre cinco pilares básicos: respeto, rigor, decencia, imparcialidad y credibilidad.

2. Respeto a las personas que aquí participan y al diario que se analiza. No se tolerarán insultos, vulgaridades, ni calumnias contra el autor, sus colaboradores, los comentaristas y EL TIEMPO.

3. Rigor en el escrutinio y análisis de los artículos de EL TIEMPO. No se permitirá la publicación de posts que no estén bien fundamentados. El autor de lo que EL TIEMPO no ve se reserva el derecho de no utilizar análisis de colaboradores que no cumplan con ciertos requisitos o violen alguno de los cinco pilares mencionados.

4. Decencia en los análisis y en los debates que se realicen en la sección de comentarios. Cualquier comentario denigrante será eliminado. lo que EL TIEMPO no ve busca que en su espacio reine la crítica constructiva bajo un ambiente agradable y cordial. Se ruega, también, que no se les dé juego a los indeseables que suelen pulular en la bloggosfera.

5. Pese a lo ambiguo de su significado, este blog tratará de aplicar la máxima imparcialidad a sus análisis. Por ello cualquier crítica a lo que salga escrito en lo que EL TIEMPO no ve será bienvenida y se rectificará cuantas veces sea necesario.

6. Guardando con sumo celo los anteriores puntos, este blog podrá contar con la credibilidad necesaria para caminar con la cabeza en alto y prestar un saludable servicio a quienes nos visiten.

7. lo que EL TIEMPO no ve se limitará sólo al análisis del periódico EL TIEMPO y los artículos que salgan en su página de internet.

8. Los colaboradores que quieran participar con sus propios análisis, que serán subidos al blog como posts, deben acogerse a los principios fundamentales de este decálogo.

9. El autor de lo que EL TIEMPO no ve promete supervisar con regularidad el blog para evitar su contaminación.

10. Dependiendo del volumen de artículos que lleguen, el autor y su equipo de trabajo se reservan el derecho de hacer una selección de los mejores análisis. En principio, lo que EL TIEMPO no ve dará prioridad a los colaboradores más periódicos.